sábado, 19 de diciembre de 2009
Vídeo de catástrofes
viernes, 18 de diciembre de 2009
jueves, 17 de diciembre de 2009
EL CINE DE CAMERON CROWE

Seguro que la mayoría de vosotros ha visto "Jerry Maguire", esa película protagonizada por Tom Cruise que se hizo famosa por el "show me the money" de Cuba Gooding Jr. Uno de los mejores ejemplos de cómo hacer cine romántico potencialmente femenino y conseguir a su vez un sorprendente y agradecido público masculino.
O quizá suene el título "Vanilla Sky", el remake que hizo USA del "Abre los ojos" de Amenábar. Pues bien, el director de ambas cintas fue, efectivamente, el Sr. Cameron Crowe.
Empecemos por el principio. Crowe es un californiano nacido en 1957 (52 años), actualmente en una franja de edad muy prolífica en la media de Hollywood. Pero Crowe es atípico en cuanto a estadísticas. Con 13 años ya colaboraba en diversas revistas musicales, se graduó en la Universidad de San Diego con solo 15 años y pasó a trabajar de freelance para la revista Rolling Stone, entrevistando a la creme de la creme por aquel entonces (Clapton, Bowie, Dylan, Led Zeppelin). En aquella época se fue de gira con The Allman Brothers, periodo que le sirvió para escribir y dirigir unos cuantos años más tarde "Casi famosos" (2000). Con 19 decide que quiere escribir un libro sobre las idas y venidas de un puñado de adolescentes, con lo que se inscribe en un instituto y empieza a tomar nota de lo que ve. Su novela se publica en 1981 y al año siguiente le compran los derechos para que una tal Amy Heckerling diriga la película, titulada en español "Aquel excitante curso". En ella vemos a unos jovencísimos Sean Penn (con un look de lo más estrafalario, por cierto), Jennifer Jason Leigh o Phoebe Cates (la chica de Gremlins 1 y 2, una chica de la que estoy seguro me hubiera enamorado yo mismo en mi época de colegio).
La primera oportunidad para dirigir su propia película le llega en 1989, con 32 años. Su debut se titula "Un gran amor" y, particularmente, es todavía una de sus mejores películas. En ella vemos un jovencito John Cusack interpretando un papel de joven confuso, despreocupado y de clase media-baja que se enamora de una futura brillante universitaria de clase media-alta. En esta primera película aprendemos varias constantes que se repetirán en las demás cintas: papel protagonista de la música (Crowe es un gran amante de la música pop de su tiempo, es decir, que al tío le encanta el rock, el grunge, el folk...), la ciudade de Seattle le sirve de telón de fondo para su debut y su segunda película, las relaciones de los jóvenes (interesados en el sexo, la amistad, pero sobretodo el amor).
Su segunda película, "Solteros" (1992) vendría a ser una evolución natural de "Un gran amor", con personajes algo más creciditos pero todavía con muchas inquietudes. El amor y las relaciones sociales vuelven a ser los puntos de partida y final de la cinta. Esta vez, Cusack es substituido en el papel principal por Matt Dillon, aunque en esta ocasión el protagonismo es más coral y repartido. Seattle y su música grunge de la época (Nirvana, Pearl Jam) impregna por completo todo el metraje.
Crowe da un salto de madurez con "Jerry Maguire" (1996). Es la primera vez que trabaja con un actor de tanto renombre como Tom Cruise y cuenta, en el papel femenino, con un valor en alza: Renée Zellweger. A pesar de que la historia tiene un tufo a romanticismo barato, típico y convencional, Crowe sorprende con un guión ágil, divertido y dinámico que conjuga muy bien y sin darte cuenta los aspectos románticos y deportivos. Por esta razón, dos de los mejores momentos de la película se reparten en estas dos categorías: la escena en la que Cruise va a casa de la chica y, delante de sus amigas, le dice que la quiere a lo que ella le responde algo así como: "me tenías con el 'hola'". Por otra parte, la escena antes comentada de Gooding Jr. alentando a Cruise el "show me the money".
En el 2000 Crowe dirige probablemente la mejor película hasta el momento. "Casi famosos" lo tiene casi todo: mucha y buena música, chicos interesantes, chicas guapas, una bonita historia de amor y ese aire de road trip que tanto gusta. Se nota que Crowe escribe y dirige su propia experiencia, por lo que resulta más fácil a la hora de expresar sentimientos. El vestuario y el decorado es excelente y no recuerdo una película mejor de Kate Hudson, genial en su papel de Penny Lane. Pero no fue la parte más visual sino el guión lo que recibió más premios, entre ellos el Oscar a Mejor Guión Original.
Un año después Crowe adapta el guión y dirige "Vanilla Sky", el remake yankee de "Abre los ojos". Vuelve a contar con Cruise como protagonista, probablemente gracias al buen feeling en "Jerry Maguire". El mismo Cruise es el productor, quien se encarga de llevar la película de Amenábar a las pantallas americanas (eso ya lo tienen los americanos, no estrenan películas extranjeras sinó que las adaptan). De todas maneras, obviamente la película no tiene ni punto de comparación con la original, perdiendo buena parte de esa aura de misterio y oscuridad que envuelve la cinta de Amenábar.
Finalmente, en 2005 Crowe escribe y dirige "Elizabethtown", una comedia romántica protagonizada por Orlando Bloom y Kirsten Dunst. He tardado mucho en verla porque tenía prejuicios ante esta película: no me gusta Bloom, lo veo un guaperas más, no me apetecía ver una película romanticona de ese estilo. Pero al verla, reconozco que me ha gustado más de lo que esperaba (no era muy difícil). Corroboro que Bloom es una pésima elección y, de hecho, lo hace fatal (me sorprende que el mismo Crowe afirmara que pensó especialmente en Bloom a la hora de escribir el personaje). Dunst, sin estar brillante, lo hace mucho mejor que él, al menos sabe lo que tiene qué hacer. Para este tipo de películas hace falta conseguir la química adecuada entre los actores y, sobretodo, tener muy claro quiénes quieres que sean. Bloom es un guapito de cara, pero quizá hubiera sido mejor poner un Cusack antiguo. Si alguien ha visto "500 días juntos", ESA es la pareja que hubiera ido bien en esta película. De nuevo, Crowe vuelve a echar mano de sus propias vivencias para escribir el guión de "Elizabethtown". En este caso, la película se basa en los sentimientos que experimentó el director tras la inesperada muerte de su padre en 1989.domingo, 13 de diciembre de 2009
"Lluvia de albóndigas", una grata y divertida sorpresa

Hace muchos meses, cuando vi leí el argumento de "Lluvia de albóndigas" pensé: malditos yankis, ya no saben qué más inventar. También pensé que podíamos encontrarnos ante aquel temido momento en el que la industria se acaba de volcar por completo a los productos inocuos, absurdos, ruidosos y mayoritariamente visuales. En plan: si a los niños americanos les gusta las pelis de dibujos y las hamburguesas, ¿por qué no mezclarlo absurdamente? Un tiempo más tarde, vi el tráiler y comprobé que la peli tenía estilo y algunos gags divertidos, pero el argumento seguía pareciéndome decadente. Pues bien, después de verla, he de reconocer que ME EQUIVOQUÉ POR COMPLETO.
La película me ha sorprendido por varias razones. Una es el ritmo, aunque este suele ser un valor mayoritariamente asegurado en el cine de animación. Pero es que además la película es muy divertida y graciosa, francamente tiene gags con los que no solo he sonreído como puede pasar en otras películas de corte parecido, sino que además me ha arrancado más de una carcajada. Se podría decir que el humor que tiene no es estrictamente infantil sino que muchas escenas cuentan con la connivencia del espectador más adulto, no porque se trate de giros intelectuales ni toques complejos, sino por un estilo de humor absurdo que todavía suele ir dirigido al público adulto (las películas de Leslie Nielsen le hacen más gracia al público adulto que al infantil).
Por último, se vislumbra un ligera intención de crítica al sistema alimentario americano (comida rápida, problemas alimenticios, etc.), incluso a su propio sistema económico (grandes corporaciones V.S. pequeñas empresas familiares), social (los impulsos ambiciosos, avariciosos y egoistas de la gente) y político (uno de los personajes principales de la película es el alcalde de la isla en la que sucede todo).
En definitiva, una cinta totalmente recomendable en primer lugar para pasar una horita y veinte de diversión y entretenimiento con bastante gusto. En mi opinión, uno de los mejores títulos de animación de 2009 junto con "Mary & Max", "Up" y "Coraline".
viernes, 4 de diciembre de 2009
Blog de cines abandonados


miércoles, 2 de diciembre de 2009
"Planet 51" entretiene pero no mata

No quiero desmerecer la película porque hay que saber valorar lo que se ha hecho en nuestro país con especial atención, no por una razón patriota y nacionalista rancia sino porque se conoce la poca industria y tradición de cine de animación, no solo en España, sino en Europa en general.
En un mundo donde la taquilla de animación la copan Pixar (Disney) y DreamWorks, con alguna excepción de la Fox, es importante fijarse en esas producciones ajenas al dominio aplastante de las grandes productoras de Hollywood. En concreto, "Planet 51" está animada por Ilion Animation Studios, un estudio de animación español afincado en Alcobendas, Madrid. La película cuenta con el apoyo de la productora HandMade Films, por lo que representa que se trata de una coproducción entre España y Reino Unido. Ha tenido un presupuesto de 60 millones de dólares, por lo que representa la mayor producción española de la historia hasta la fecha. Para hacernos una idea, "Shrek 2", la cinta de animación más taquillera de la historia con casi 1.000 millones de dólares recaudados alrededor del mundo, contó en su momento con unos 150 millones de presupuesto. "Buscando a Nemo", la segunda película más taquillera costó 94 millones y recaudó más de 800. Finalmente, la tercera del podio es "El rey león", que en 1994 costó 45 milloncejos, recaudando con el tiempo casi 800.
Mirando estas cifras, podemos establecer que la apuesta por "Planet 51" es muy ambiciosa. 60 millones de dólares hoy en día es un prespuesto como para tener ambición, y más si el producto viene de fuera. En España, al menos, la publicidad está siendo un éxito. Los muñequitos verdes aparecen hasta en la sopa, en mil y un anuncios y en carteles por la calle. Además se vende como LA GRAN ESPERANZA ESPAÑOLA y hay que reconocer que esos reclamos patrios siempre convencen al público.

Hablando ya estrictamente de la película, me gustaría decir que ante todo, "Planet 51" entretiene y está a la altura del gran cine de animación. Quizá de lo que más flojea, precisamente, es en lo esencial para convertirte en una lanzadera perfecta: originalidad. Si bien el argumento es muy imaginativo, la puesta en escena de éste no lo es tanto. La peli está trillada de referencias humorísticas al cine de ciencia-ficción de los años 80 (Regreso al Futuro, Alien, Star Wars, Star Trek...). Estos elementos no hacen sino arrancarte alguna que otra sonrisa, aunque a la larga se busca algún rasgo de peculiaridad original, evidenciando una falta de recursos bastante clara. Incluso hay una clara referencia visual a uno de los últimos éxitos de Disney, "Wall-E".
Está claro que "Planet 51" representa un puñetazo sobre una mesa ampliamente controlada por Pixar-DreamWorks. La película grita a los cuatro vientos: OJO, YA ESTAMOS AQUÍ Y SABEMOS HACER LO QUE VOSOTROS HACÉIS. Pero no se ha gritado todavía algo como HEMOS HECHO ALGO TOTALMENTE NUEVO Y ORIGINAL.
Tiempo al tiempo.
martes, 1 de diciembre de 2009
De la tinta al celuloide

La competencia a nivel comercial del cine español contra el cine extranjero es una guerra que se lleva librando toda la vida en las salas de cine. Pocas batallas ha ganado el cine español, todas ellas de la mano de Almodóvares y Torrentes. Pero como el Real Madrid de hace unos años, un equipo formado por Zidanes y Pavones no marca la diferencia para ganar títulos. Se necesita algo más. ¿Ideas?
Tal vez haya falta de ideas a nivel comercial dentro de nuestra Academia. Hace unos meses se puso al frente de la Academia de Cine Español el director, guionista y productor Álex de la Iglesia, un tipo imaginativo y, en ocasiones, transgresor. Autor de películas como "El día de la bestia" o "Muertos de risa", hace unos años pareció entender lo que había que hacer para atraer al público a las salas de cine para ver un producto castizo con su última obra "Los crímenes de Oxford". Con algo más de presupuesto y estilo, de la Iglesia adaptó una novela con el suficiente misterio para enganchar al espectador y ofreció su papel protagonista a Elijah Wood, nada menos que Frodo Bolson en "El señor de los anillos", compartiendo cartel con John Hurt y Eleonor Watling. La fórmula parece que surtió efecto y colocó la película en la 15ª posición de las películas más taquilleras de 2008, aunque la primera de producción española. "Los crímenes de Oxford" recaudó algo más de 8 millones de euros, superando los poco más de 7 millones recaudados por "Mortadelo y Filemón", "Vicky Cristina Barcelona" y los 6 de "Che: el argentino" (estas dos últimas dudosamente se les ha atribuido la producción española). Como se ve, la guerra es tan difícil de ganar que desde hace mucho tiempo ya se cree que es mejor ganar algunas batallas clave que permitan subsistir a la pequeña y modesta industria española del cine.
Esta es la lista completa de las primeras 15 películas más taquilleras en España durante 2008:
Se puede apreciar 8 de ellas basadas íntegramente en un guión escrito para cine, de las cuales hay 3 de animación y una infantil ("High School Musical"). Hay una basada en comic ("Batman") y 4 basadas en novelas ("El niño con el pijama de rayas", "Crepúsculo", "Crónicas de Narnia" y "007"), sin contar la mencionada "Crímenes de Oxford".
Se puede extraer de estos datos que hay un equilibrio entre las producciones creadas para cine con un objetivo recaudador y de puro entretenimiento, con guiones seguramente bastante planos y diálogos poco curtidos; un surtido de cine de animación que siempre se sitúa muy alto en la taquilla y, finalmente, aquellos productos basados en guiones ya escritos, muy probablemente novelas de éxito. Los americanos son especialistas en llevar a la gran pantalla sus propios libros que funionan en las librerías. El último ejemplo más paradigmático es la saga "Crepúsculo", que con un presupuesto de 37 millones de dólares para la primera entrega y unos 50 para la segunda, ya ha recaudado entre las dos más de 800 millones de dólares en todo el mundo. Porque se trata de una saga novelística de gran éxito alrededor del mundo, no solo en los Estados Unidos. Otros ejemplos claros de los últimos años son las adaptaciones de los diferentes Harry Potter, que ya han recaudado más de 1.000 millones de dólares en todo el mundo, y las del mundo de Narnia.
Esta fórmula es sencilla, se trata de adaptar una novela ya hecha y que todavía tiene tirón de ventas, para llevarla a la gran pantalla junto a una buena campaña publicitaria. Si bien es cierto que el aparato publicitario de Hollywood es monstruosamente superior a cualquier otro, el supuesto éxito de la novela que precede a la película debería ser suficiente para garantizar una buena acogida en los cines. Esto es lo que deben haber pensado en Suecia con el gran fenómeno de masas "Millenium". La industria de cine sueco no ha tardado en hacerse con los derechos de las novelas del tito Stieg Larsson para llevarlas al cine, con bastante gusto, por cierto. No han hecho adaptaciones libres con restricciones morales porque, a la hora de la verdad, lo que la gente quiere ver es lo mismo que ha leído antes.
En España parece que no nos hemos enterado todavía de esta fórmula mágica NOVELA DE ÉXITO=PELÍCULA TAQUILLERA. He nombrado las películas españolas más taquilleras de 2008, pero veamos las de años anteriores:
El orfanato (2007): 24 millones de €
REC (2007): 7,7
Las trece rosas (2007): 4,3
Alatriste (2006): 16,5
Volver (2006): 10
El laberinto del fauno (2006): 7
Los Borgia (2006): 6,5
Los 2 lados de la cama (2006): 4,4
Torrente 3 (2005): 18
Princesas (2005): 6
El penalti más largo del mundo (2005): 5
Mar adentro (2004): 19
Isi & Disi (2004): 7,3
El lobo (2004): 7
La mala educación (2004): 6
Crimen ferpecto (2004): 4,2
Mortadelo y Filemón (2003): 23
Días de futbol (2003): 11,6
Carmen (2003): 6,2
El oro de Moscú (2003): 5,8
El otro lado de la cama (2002): 12
Los lunes al sol (2002): 7,5
Hable con ella (2002): 5,2
De todas estas películas, tan solo 4 están basadas en una obra previa. De éstas, únicamente "Alatriste" se basa en un best-seller, en su caso escrito por Arturo Pérez Reverte. Aunque ha costado años llevar a la gran pantalla las aventuras del capitán Alatriste, una colección que comenzó en 1996.
El cine de autor y el director-guionista es siempre bienvenido. De hecho, a mi parecer aglutina ambas cualidades que necesita un creador puro, aquel que realiza un ejercicio de arte e inscribe su producto no solo en la industria sino en la cultura. No por ello, el director que no escribe el guión que dirije es menos artista ni el resultado peor. De hecho, en ocasiones hace falta reunir las mejores piezas para crear un producto que sea competitivo a nivel de ventas. Un buen guión cuyo éxito le preceda como podría ser una novela exitosa, un buen director que sepa trasladar el dinamismo y la fidelidad de las páginas a la pantalla y un buen guionista que adapte la historia. Los actores, en realidad, representan el elemento menos importante si los tres anteriores se equilibran correctamente. Incluso se puede optar por jóvenes apuestas de futuro.

La industria del cine español debería fijarse en aquellos autores que, hace 2 o 3 años, batieron récords de ventas con sus respectivas obras literarias. Tales como Matilde Asensi (El último catón), Carlos Ruiz Zafón (La sombra del viento), Julia Navarro (La Hermandad de la sábana blanca), Javier Sierra (La cena secreta) o Ildefonso Falcones (La catedral del mar). La mayoría de estas novelas tienen en común un argumento cargado de misterio e historia que puede recordar a la obra de Dan Brown (El código Da Vinci) o Ken Follet (Los pilares de la tierra). Si bien es cierto que algunas de estas obras requerirían un esfuerzo extra ya que retratan la sociedad de otra época, el mejor ejemplo para trasladar a la gran pantalla y cuya adaptación no se adolecería de esta limitación sería "La sombra del viento". El libro de Zafón nos traslada a una Barcelona más o menos moderna con una historia que atraería tanto a jóvenes como a adultos. Además, la ciudad condal recibiría una atención especial y el rodaje crearía parte de la publicidad viral que después necesitaría la película para promocionarse.
En definitiva, no soy ningún gurú cuando digo que está más claro que el agua. Un libro que vende millones y millones de ejemplares en todo el mundo, escrito por un autor español, se transformaría en éxito de taquilla asegurado con bastante seguridad. Además, el producto si se hace con calidad se puede llegar a exportar al extranjero tal y como se ha hecho con la saga "Millenium". Quien sabe, a lo mejor ya se está negociando y yo sin enterarme.